Parte 4. Una plática aburrida
Tras hacer algunos arreglos, Radda había guardado todo lo que necesitaba para su inesperado viaje. Camino hacia la salida de su residencia, mientras Ana lo miraba sin poder hacer nada, ella quería detenerlo pero sabía dentro de ella misma que el debía ir. Justo al momento de llegar a la puerta, Ark lo detiene.
- Espera, yo también iré – dice Ark – Ustedes me han ayudado mucho, y creo que ayudarles en esto, sea lo que sea, sería una buena oportunidad de agradecerles.
Radda volteó a mirar a Ana por unos segundos, y luego asiente con la cabeza.
- De acuerdo, pero ten presente que es un viaje que puede convertirse en un viaje de solo ida – dice Radda – Así que no quiero que te sientas forzado a acompañarme, pues aunque no creas, me has ayudado mucho en mi trabajo aquí en la herrería.
- Eso no es problema para mi, ya tengo mis propias experiencias – contesta Ark muy seguro de si mismo mientras se apunta a si mismo con su pulgar.
Radda ríe de la seguridad de Ark, pero rápidamente se detiene y se pone serio.
- Hay que irnos, debemos llegar lo más rápido posible – dice Radda.
Tras algunas horas y lejos del pueblo de Goloro, Ark decide que es tiempo pasa saber que es lo que está pasando, además de que su curiosidad lo está matando.
- ¿A dónde vamos?- pregunta Ark
- A la ciudad de Layn, primeramente necesitamos equiparnos bien, y con eso me refiero a… - dice Radda hasta que es interrumpido por Ark.
- ¿Armas?
- No.
- ¿Vestimentas de guerra?
- No.
- Eh, ¿comida al menos?
Radda sonríe ampliamente mientras que Ark muestra una cara de pocos amigos por la respuesta de Radda.
- Claro, también necesitaremos de armas, explosivos, equipo de guerra, además de un equipo de asalto profesional que nos ayudará – continua Radda – o lo que nos alcance con el dinero que tengo.
Radda saca una bolsa, la abre y le muestra el dinero contenido en ella a Ark. La cara de Ark queda en “shock” y con una sonrisa que da miedo.
- No me digas…que esto es todo – pregunta Ark.
- Se, esto es todo, que esperabas, que dejara sin comer a Ana – responde Radda mientras voltea de reojo hacia Ark.
- ¿No compraremos nada verdad? – pregunta Ark con algunas lagrimas en los ojos.
- No – responde Radda con una sonrisa.