viernes, septiembre 28, 2007

Excusa

Ultimamente no me he dado el tiempo necesario para seguir con la siguiente parte de esta historia, he estado haciendo algunos trámites para comenzar a trabajar y para ser honesto me deja un poco nervioso, siempre existe la posibildad de que tenga que cambiar de residencia y comenzar una nueva vida, solo que esta vez será solo, por mi cuenta finalmente, y digamos que es algo para lo que no te entrena nadie.

Pero bueno, espero ponerme al tanto de nuevo y llenarme de inspiración para seguir con la historia.

lunes, septiembre 24, 2007

Antes de octubre

Bien, he aquí mi persona, tratando de reflexionar de nuevo, creamne, ayuda más que pensar. Creo que se preguntan "hmm, ¿pensar? ¿reflexionar? ¿qué no es lo mismo?", pues claro que...no tengo idea, o al menos no estoy seguro, pero desde el punto de vista que tengo en este momento, no son lo mismo. Pensar, lo hace cualquiera, pensar en un árbol, un examén, un hecho, cualquier cosa, pero hacerlo no te lleva a ningun lado, reflexionar en cambio, te permite tomar una decisión al final, para bien o para mal. Pero bueno, para ser más claro tendría que buscar definiciones y no quiero analisar esto a fondo.

En que estaba...ah si, hace un día (o dos, ya ni recuerdo), un buen amigo me dió la recomendación de mejorar un poco a los personajes ya que sus personalidades son bastante parecidas, así que de ahora en adelante espero se noten los cambios que haré pues pondré todo lo que pueda en la historia.

Sobre la historia, el Capítulo 1: El punto de partida ha terminado, y comenzaré con el siguiente: Capítulo 2: Reminiscencias, espero les agrade como el primero.

sábado, septiembre 22, 2007

Cap. 1 [Parte 10]

Parte 10. Sueños traídos por el agua

Tras algunas horas de haberse topado a Abo, Ark y los demás se acercaban a Layn, una ciudad conocida por todo el mundo debido a su abundante cantidad de agua potable, la cual es transportada a muchas zonas que presentan carencias de ella. Dado que hay mucha agua, Layn es bastante próspera, sus cultivos son enormes y siempre con frutos, además de que no se encuentran muy lejos de la ciudad, los servicios dentro de la ciudad son siempre efectivos y muy rara vez presentan problemas. Una característica de esta ciudad es el diseño de todas sus construcciones, las cuales han sido construidas de tal forma que atrapan y guardan el agua de las lluvias para usos posteriores. Estos almacenes de agua son usados por cualquier persona de la ciudad, y dado a la abundancia nunca ha habido problema de abuso al tratar de tomar más agua que otros.

A escasa distancia el grupo de Ark esta prácticamente ya en la ciudad, y conforme avanzan el cielo es lentamente cubierto por una gruesa capa gris de nubes de lluvia.

- Parece que te tocará ver porque esta ciudad se le conoce como la capital del agua – dice Radda a Ark.

- ¿A qué te refieres? – pregunta Ark

- Es bien conocido la capacidad de almacenaje de agua en esta ciudad, te lo explicaría pero tu mismo veras a que me refiero cuando lleguemos.

El grupo llega a las afueras de la ciudad, justo donde esta la entrada, la cual es un gran portal. A los costados del camino hay un gran número de puestos de mercantes y otros de seguridad; estos últimos llevan el control de las personas que entran y salen de la ciudad sin excepciones.

Ark camina entre los puestos asombrado de la cantidad de personas y del gran portal que esta frente al el. El movimiento continuo, la gente hablando, comprando e incluso algunos cantando y celebrando, todo era un mundo nuevo. Sin embargo, empieza a lloviznar suavemente sobre todos, y los mercaderes guardan todos sus bienes tan rápido como pueden, al mismo que un guardia de la ciudad grita que pasen dentro de la ciudad, gritándolo una y otra vez.

- Apresurémonos, no querrán que nos quedemos fuera, ¿verdad? – Dice Lucius – Además, nos deben estar esperando.

- ¿Cómo que esperando? – Pregunta Ark – Se supone que nadie sabía que habíamos salido.

- ¿Recuerdas al espía de noche? Es uno de los nuestros – dice Lucius – generalmente tenemos a algunos en las cercanías de la ciudad con el fin de detener sospechosos, pero cuando los vio, rápidamente reconoció al maestro Radda y decidió probar la habilidad de un maestro mundialmente reconocido.

Radda sonríe y trata de aclarar fuera de la conversación que no es la gran cosa mediante señas que nadie entiende debido a que no las explica bien. Después regresa a la mirada seria con la que había llegado.

- Son años de experiencia que llevo, no cualquiera los consigue – dice Radda y luego estalla de risa dejando un poco confundidos a los demás – Eh, olvídenlo, sigamos y entremos de una vez.

Ark y los demás entran a la ciudad, y Ark queda aun más impactado por la ciudad, es algo que nunca había visto, o que recordara ver. Justo cuando entraron, cerraron lentamente la puerta, bajando dos enormes contra pesos que jalaban lentamente una serie de poleas y engranes que eran los encargados de abrir y cerrar las puertas; curiosamente, parece que este sistema funciona con el agua debido a que las puertas se suelen cerrar cuando una lluvia se presenta en la ciudad.

Lucius condujo a Radda y Ark por la ciudad, como una especie de guía turístico, aunque Radda ya conocía bien el lugar. Su destino final era una vieja taberna. Al llegar a ella Radda permaneció afuera observándola.


jueves, septiembre 20, 2007

Des_spero

Sumergido en la duda,
poco a poco llego a la desesperación,
de saber que me pasa,
de saber como debe ser mi reacción.

Trato de no pensarlo
pero es díficil de verdad,
pues lo veo en todos lados
y es que en todo está.

Caigo lentamente
las columnas se me acaban
y mi orgullo no me deja apoyarme en ellas.

Se que aunque caiga
me he de levantar,
pero una vez en el suelo
nada será igual
pues más fuerte será la duda
de estar o no estar,
y entonces tendré que dejar de soñar.

Aslak

domingo, septiembre 16, 2007

Cap. 1 [Parte 9]

Parte 9. El vendedor bailarín

Radda y Lucius trataron a Ark y lo colocaron en una rústica camilla que fabricaron con lo que encontraron en los alrededores y continuaron con el viaje. Lucius preparó cierto medicamento extraño, pero al parecer conocía lo que hacía, ya que sabía exactamente como tratar el malestar que había derribado a Ark. Tras algunas horas, el medicamento había tenido efecto sobre el cuerpo de Ark.

- Uuhhmm…aaaauuhh….iaaaa… - gime Ark.

- ¿Qué te pasa chico? ¿Aun no te recuperas? – pregunta Lucius mientras observa a Ark aun retorciéndose un poco.

- Cierra la bouagh – intenta decir Ark, pero el malestar y las ganas de vomitar lo detiene - ¿Y tu quién eres?

- Mi nombre es Lucius, uno de los primeros aprendices de Radda.

- Oh no, no otro vejestorio – dice Ark y Lucius estalla en risa.

- Vamos, no soy tan viejo como crees, apenas tengo 32 años.

- ¿32? ¿Cómo es eso posible? Tendrías que haber tenido…

- Cuatro años. Así es, comencé a aprender del maestro Radda desde los cuatro años.

- Pero…eso no es posible, ¿qué podría haber hecho un niño de cuatro años en un taller del que nunca puedes salir ileso una vez que sales?

- Lo que tu no quisiste hacer – interrumpe Radda – Lucius empezó estudiando y leyendo todos los libros de herrería, ingeniería, construcción entre otras ramas que tu te negaste a leer.

- Vamos maestro, tan solo era un niño, cualquier cosa que mirará me llamaba la atención, y como no podía entrar al taller, leer era lo único que podía hacer – dice Lucius.

- Esperen, creo que ya puedo caminar – dice Ark tratando de levantarse.

Ark se levantó de la camilla y caminó un poco para ver si ya estaba listo, y al mirar hacia delante se percató de una figura que se tambaleaba.

- Miren por allá, parece que alguien viene – dice Ark.

Los tres se quedan observando y caminaron hacia donde estaba la persona, al mismo tiempo que la persona caminaba hacia ellos, mostrando poco a poco su figura y posible identidad. El sujeto traía consigo una gran mochila que se levantaba por encima de su cabeza, completamente repleta y parecía que iba a estallar. Lo gracioso es que mientras caminaba, se movía de tal forma que pareciera que estuviese bailando, y para sorpresa, justo cuando llegó con Ark, Radda y Lucius, estos se percataron de que si estaba bailando.

Muy buenos días tengan todos ustedes
mis buenos señores sin finos corceles,
díganme aquello en que pueda servirles,
tengo de todo o casi de todo,
pues justo en mi espalda se pueden encontrar
gran cantidad de objetos de cualquier lugar,
pues por el mundo yo viajo sin cesar,
vendiendo mis cosas en todo lugar.

- Eres un pésimo cantante – dice Ark – aunque como bailarín no lo haces nada mal.

Veo que es listo joven guerrero,
¿pero acaso no quisiera ser el mejor?
puedo observar que ya eres muy fuerte,
pero sin esto es dejarlo a la suerte,
mire usted lo que tengo aquí
muchas armas extrañas y fuertes
conmigo yo tengo,
quizá interesado usted pueda estar
de una de ellas para después luchar.

Ark trata de ver que tipo de productos trae el vendedor en su espalda cuando Radda interrumpe todo el momento.


- Me temo que no estamos interesados en ninguno de sus “raros” objetos, como puede ver nosotros ya traemos las armas que ocupemos – dice Radda mientras saca su gran maza y se la acerca al vendedor intimidándolo – Así que, si nos disculpa, tenemos que llegar a nuestro objetivo.


Radda, Ark y Lucius siguen su camino dejando atrás al vendedor, pero este los sigue de cerca, entonces Radda se detiene.


- Que no te dije que no estábamos interesados en comprar algo.


No no señor
espere un poco,
más que venderle quería un favor,
verá usted me encuentro perdido,
y tengo ya días confundido,
no se a donde ir ni a donde llegar,
pues mi mapa yo fui a extraviar.

- Al grano, y deja de cantar.


- ¿Podría acompañarlos? Solo me quedan unas pocas raciones y no se cual sea la ciudad más cercana.


Radda voltea y ve a Lucius y Ark para ver si estaban de acuerdo, pero ellos estaban completamente fuera del tema, alegando un poco por otro tema sin sentido.


- Supongo que puedes venir, ya estabamos por llegar a Layn, pero si intentas algo, te juro que te aplastaré la cabeza con mis manos.


- Gracias, muchas gracias – dice el vendedor tratando de cantar de nuevo pero se detiene por la mirada de Radda – Lo siento, ya es costumbre de venta. Por cierto, pueden llamarme Abo.


jueves, septiembre 13, 2007

Cap. 1 [Parte 8]

Parte 8. ¡Médico!

Ark
y Radda ya habían comenzado su viaje nuevamente, después del incidente todo había estado tranquilo hasta pasado el mediodía, y Radda ya se preparaba para comenzar la comida.


- Para mañana estaremos en Layn, y todo dejará de ser tan tranquilo como ahora, así que espero hayas disfrutado de viaje – dice Radda.


Ark
camina lentamente y tambaleándose, con la mirada hacia abajo y con una apariencia de debilidad.


- No…me siento muy bien – dice Ark mientras se detiene y comienza a hacer sonidos extraños.


Radda
mantiene su distancia mientras ver a Ark, luego toma un cigarro, lo enciende y comienza a fumar.


- Esto no se ve bien – dice Radda, mientras que sin llamar mucho la atención, un desconocido llega y se para a un lado de Radda.


- Por supuesto que no, recuerda lo que le diste al muchacho de comer, no cualquiera puede resistir ese platillo la primera vez que lo come – dice la persona desconocida que se encuentra a un lado de Radda.


- Vamos, no es para tanto, ni que… - dice Radda y luego se da cuenta de la presencia de este hombre e inmediatamente voltea a ver quien es al mismo tiempo que saca la maza gigante para atacar al desconocido.


Justo cuando se hará el impacto, el desconocido saca un bastón de acero y detiene en seco el golpe de Radda.


- La edad te está haciendo demasiado débil, maestro, ¿acaso ya olvidaste que se debe entrenar diariamente? – dice el sujeto desconocido.


Radda
se sorprende un poco y trata de reconocer el rostro de este hombre capaz de detener la gran fuerza del impacto.


- Vamos maestro, ¿ya no recuerdas a tu mejor discípulo?


- ¿Lucius?


- Ni más ni menos – contesta Lucius y se hace un poco para retirar las armas y terminar con el falso combate - ¿cómo haz estado maestro? ¿Ya enfadado de la vida tranquila?


Radda
estalla en risa y gusto por ver a Lucius.


- Mírate Lucius, haz cambiado muchísimo – dice Radda y a la brevedad él y Lucius comienzan a hablar ampliamente, sin detenerse, sin dejar de reír y moverse con gran alegría, sin darse cuenta de lo demás.


- …ustedes dos…ocupo…un médico… - dice Ark mientras permanece tirado boca abajo - …ya.


Ark
pierde el conocimiento y los otros dos no se percatan de ello.


miércoles, septiembre 12, 2007

Cap. 1 [Parte 7]

Parte 7. Café

- Habrá que esperar que despierte para saber quien es – dijo Radda – ¿Quedó bien atado?

- Si, ni yo podría escaparme – contesta Ark muy seguro tras terminar de hacer los nudos con la soga.

- En ese caso hay que dormir ya, ya es tarde y tenemos mucho por caminar por la mañana, tendremos que identificar quien es este sujeto, sus intenciones, además de que creo que empezaremos con el entrenamiento tenía planeado hasta que llegáramos a Layn. ¿Qué te parece Ark? – dice Radda antes de voltear a donde esta Ark - ¿Ark? Ya se durmió…supongo que haré lo mismo.


Radda se acomoda también y nada extraño vuelve a ocurrir en toda la noche, o al menos eso es lo que ellos creen.


A la mañana siguiente, Ark despierta, bosteza y luego abre los ojos para ver sus alrededores, voltea a su derecha y ve a Radda sentado fumando, voltea a la izquierda y ve una larga planicie verde que se extiende como un mar de césped que no parece tener fin, esto lo alegra un poco, entonces voltea hacia atrás y ve unas sogas en el suelo, finalmente voltea hacia el frente para ver el camino que aun les falta por recorrer. Poco después se percata, y voltea de nuevo hacia atrás con los ojos bien abiertos y con una cara sorprendida.


- Radda, ¡¿y el acechador?!


- ¿Eh? Ah, ya despertaste


- Pero… ¿Cómo es posible…?


- Escapo un poco antes de que amaneciera.


- ¡Pero no es posible, estaba completamente atado! Hice decenas de nudos entre sus brazos, piernas, cuello, además de que rodee su cuerpo por completo también, ¡si hasta parecía momia envuelta en soga!


- La atadura estaba bien Ark, por eso no te preocupes. Este tipo SI era un profesional, pero al parecer…


- ¿Al parecer que?


- Al parecer era una prueba solamente, supongo que para saber que tan preparados vamos – dice Radda y después medita un poco – Lo que no entiendo es como saben de nosotros, para hacer algo así la persona debe saber quienes somos, de donde venimos, a donde vamos y porque vamos hacia allá.


Ark trata de entender toda la situación, mientras que Radda se levanta y se dirige hacia donde esta la fogata.


- El desayuno esta listo – dice Radda causando que Ark deje todo en lo que esta pensando y rápidamente corre hacia donde esta Radda, para sentarse junto a el y nuevamente quedarse sorprendido tras ver una pasta café oscura.


Radda toma un plato y sirve un poco de esa pasta y se lo da a Ark, luego él toma una taza y la comienza a beber.


- ¿Esperas que coma esto? – pregunta Ark


- Claro, yo ya lo comí, te mantendrá fuerte y despierto por el resto del camino.


- Se ve…asqueroso, pero bueno – dice Ark y luego toma una cuchara para probar un poco, al hacerlo casi vomita pero se contiene hasta terminarse todo el contenido del plato.


Radda permanece tomando de su taza mientras Ark terminaba con su desayuno.


- Argh, ¿Cómo demonios te comiste esto sin vomitar? – pregunta Ark


- ¿Comer? Yo no he comido aun, solo he estado tomando café desde que comenzó el desayuno.


lunes, septiembre 10, 2007

Bio: Radda Leinderman

Nombre: Radda Leinderman

Edad: 58

Oficio: Maestro herrero

Lugar de nacimiento: Raitzar

Hijo de una familia humilde, un padre carpintero y una madre artista. Tuvo una infancia problemática ya que su ciudad se encontraba asediada debido a la guerra. A los 19 años entró como aprendiz de los ingenieros de la ciudad, donde aprendió mecánica y finalmente el arte de la herrería. A la edad de 24 años, fue llamado por la milicia para combatir por su nación, esto a pesar de haber estado siempre en contra de esa guerra. A sus 25 años perdió a sus padres en un ataque a la ciudad. El ataque se cree fue provocado intencionalmente ya que las defensas de esa zona residencial fueron retiradas ya que les llamo a la zona privilegiada, donde se encontraba la gente más rica. Cuando Radda se enteró de esto, dejó la armada y juró que se vengaría. Al tiempo después conoció a cierto grupo de personas, las cuales se cree que son las personas que crearon la resistencia. A la edad de 28 años conoció a Ana, quién lo dejo encantado desde la primera vez que la vio. Dado que por ambos lados sentían lo mismo, Radda le propuso matrimonio y ambos huyeron para jamás volver. A los 33 años, Radda y Ana se establecieron en Goloro y han vivido ahí desde entonces con el oficio de maestros herreros.

Biografías

Personajes

Ark Faizen
Radda Leinderman
Ana Recker de Leinderman
Lucius Bogartte
Abo Aldail
Joax
Jaox
Adelh
Tir
Roy

viernes, septiembre 07, 2007

Cap. 1 [Parte 6]

Parte 6. Vieja sabiduría

En posición defensiva, Radda y Ark se mantienen alertas con armas en ambas manos. Radda posee una gran maza en la mano derecha, mientras que posee una escopeta de repulsión en la mano izquierda. Ark trae consigo dos revólveres gemelos, uno plateado con un mango negro y el otro hecho de un extraño material, plata negra, que es muy resistente y solo algunos maestros herreros como Radda conocían y podían producir.


- Entonces… – dice Ark tras una pausa - ¿qué hacemos?


- Primero hay que encontrar a ese bastardo, después mandaremos un señuelo para derribarlo.


- ¿Señuelo? De donde sacaremos… - dice Ark hasta que un disparo pega en el suelo cerca de ellos – un señuelo. Maldita sea casi me da.


Mientras Ark y Radda se cubrían de los disparos, cada uno estaba atento para ver de donde provenían estos.


- ¡Allá! Esta por aquellas rocas – dice Ark mientras apunta para que Radda vea donde esta. Radda se levanta en un parpadeo y toma Ark de la espalda, sujetándolo de la camisa y lo arroja con fuerza hacia donde estaba el enemigo. Milagrosamente Ark no es alcanzado por ninguno de los proyectiles que pasaban rozándolo. Justo antes de impactar el desconocido acechador dio un brinco hacia la izquierda para evitar ser impactado por Ark, pero justo al tocar el suelo, Radda ya lo tenía fijado para darle con la escopeta, ya que para correr tuvo que dejar la pesada maza en el suelo. Radda impactó al desconocido en el hombro izquierdo lanzándolo como si fuese muy liviano. El acechador cayó al suelo con su hombro derecho y luego dio tantas volteretas en diferentes sentidos que quiso levantarse inmediatamente pero tropezó de nuevo y cayó desmayado.


- ¡¿Qué demonios estás pensando?!


- ¿De qué hablas? Mira, ya lo vencimos.


- ¡Ese no es el punto! ¡Me arrojaste hacia el! ¿Y si me hubiera dado?


- No te hubiera dado ni aunque estuvieras amarrado…o robusto como yo. ¿Qué acaso no lo notaste?


Ark se sorprende un poco y trata de entender lo último que Radda le dijo, pero es en vano.


- ¿A qué te refieres, maestro?


- Si lo analizas bien, estábamos expuestos completamente, y si este sujeto fuera un asesino, no debió haber fallado ni el primer disparo. Nadie contrataría a un asesino mediocre que no acierta disparos en una situación tan fácil como esta. (Y ahora que lo pienso, esto no debió pasar, ya no dejaré la guardia tan baja sino estaremos muertos en un instante).


Ark observa a Radda sumergido en sus pensamientos y cálculos, luego voltea hacia donde esta el acechador y se dirige hacia él. Cerca del cuerpo lo inspecciona el cuerpo, para luego agacharse y quitar la máscara que traía, en este momento Radda se percato de lo que hacía Ark y se acerco también.


- Ten cuidado porque puede levantarse – dijo Radda mientras sacaba algo de su mochila – Ten, usa esta cuerda y átalo.


El desconocido fue atado de manos y piernas, luego lo recargaron sobre las rocas. Luego se sentaron de nuevo cerca de la fogata.


lunes, septiembre 03, 2007

Cap. 1 [Parte 5]

Parte 5. Acechador de media noche

Tras unos días de viaje, Ark y Radda se encuentran acampando al costado de unas rocas gigantes que los protegen de la intemperie para pasar la noche.

- Oye Radda, aun no me has dicho que es lo que vamos a hacer, ni siquiera a donde vamos, no creo que vayamos solo a Layn.

Radda permanece fumando por algunos segundos mostrando un rostro pensativo antes de contestarle a Ark

- ¿Recuerdas a los tipos que llegaron al pueblo hace algunos días? – Pregunta Radda mientras Ark asiente – Eran enviados de la República Industrial central, de la ciudad de Emerka. Son conocidos porque los propósitos que llevan nunca son buenos, siempre se encargan del trabajo que se debe hacer en la oscuridad.

- ¿En la noche?

- ¡No idiota! Trabajos clandestinos, que nadie sabe cuando, donde o porque suceden, tales como asesinatos; usualmente los objetivos son los líderes de la armada rebelde, ya que sin ellos no hay nadie capaz de que se levante en armas contra la República Industrial, la cual ha estado explotando seriamente a los pueblos más pequeños como Goloro.

Radda se detiene para beber algo y terminar de fumar su cigarro.

- Pero eso no responde mi pregunta aun, Radda – pregunta Ark aun confundido.

- Nosotros…a decir verdad, yo pienso hablar con el líder de la República Industrial que se encuentra encargado en la ciudad de Layn, para que cesen estos abusos en el pueblo.

- ¿Y si se niegan?

Radda permanece callado unos segundos.

- Terminaremos esto de una vez por todas.

Algunos minutos pasan antes de que vuelvan a hablar; en ese tiempo aprovechan para cenar una porción de las raciones que habían tomado para el viaje.

- No es necesario que me acompañes todo el viaje, Ark; puedes permanecer en la ciudad puerto de Layn o regresar con Ana y mantener el negocio andando.

Ark comienza a reír dejando a Radda un poco confundido.

- Maestro idiota, ¿crees que voy a darte la espalda? Además, no resistirías ni uno hora sin mí en batalla, recuerda que ya he alcanzado todas tus técnicas.

Radda frunce el ceño y se molesta un poco.

- ¡Aprendíz idiota! ¿Crees que porque dominaste algunas de mis técnicas ya puedes valerte solo?

- ¡Si!

- ¡Por supuesto que no! Necesitas mucha experiencia y nunca has estado en combate antes.

- ¿Y eso qué? Cuando llegue el momen… - contesta Ark hasta que Radda le tapa la boca, y entonces Ark comienza a balbucear en la mano de Radda.

- Guarda silencio – susurra Radda mientras observa sus alrededores – Alguien nos esta siguiendo.


Siguiente parte

domingo, septiembre 02, 2007

Un caído


Se harán algunos cambios (digo, por si tenían interés en la historia ^^')