domingo, junio 22, 2008

Consejo para nocturnos

He llegado a darme cuenta que San Gabriel da miedo. Hace 2 días tuve que acompañar a una compañera de trabajo por cierto...evento que provoco que subiera su presión sanguínea. Me vi en la necesidad de correr a media noche por el pueblo. Ocasionalmente me encontraba a alguna persona, de hecho fueron 2 solamente. Lo que si habían eras perros. Muchos más de los que se ve en el día. No tengo nada en contra de ellos, pero no me agrada que me sigan, evento que pasó cuando una miniatura comenzó a ladrar y por ello todos los demás, que estaban dormidos, se pusieron de pie y tomaron el ejemplo de "valor" de aquella "merma" que me ladraba de lejos.

Debo decir que había otro aspecto que daba miedo. Mi presencia. Vestido con playera negra, barba larga, y con una navaja en la mano (la traía por si algun perro quería problemas), que en realidad era un Cutter con una cuchilla de no más de 1 pulgada, además de caminar entre las 12 y 1 de la mañana, era razones para tener desconfianza y quiza hasta temor.

Al día siguiente como era de esperarse se presentó la fatiga. Mi falta de condición física y mi corta noche de descanso hicieron estragos en mi cuerpo, aunque quizá exagero.

La moraleja es...algo como "no corras por la noche en algun pueblo" o "si el perrito te ladra, hazlo callar y corre". Supongo que algo así servira.