Se fue casi una semana sin que lo notara. Hace tres días que salí de aquel pequeño poblado. Se me comentó que había una ciudad a unos cuantos kilomentros al este, donde hay una gran cantidad de personas y provisiones, pero todos me decían que me mantuviera alejado de ella ya que hay mucha violencia.
No podía quedarme. No puedo detenerme, debo encontrarla.
Antes de salir del poblado, dejé una nota al líder local, con las características de ella, para que si llegase a aparecer, este le dijera a donde me he marchado y que me encuentro en su busqueda.
Ya no camino solo. Dos jovenes me acompañan. Jonatan de 18 años y Gray de 19. Ambos perdieron todo lo que tenían y después de conocerme, decidieron acompañarme. No tengo problema con ello, es bueno poder platicar con alguien de vez en cuando.
No queda mucho para que lleguemos a la ciudad. Mañana saldremos temprano y esperamos llegar al atardecer. Después de todo lo que me dijeron de ese lugar, no he podido imaginarmelo.
lunes, agosto 25, 2008
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