Hoy, me tomaré la molestia de hablar un poco de mí. Tomaré una palabra para relacionarlo todo: orgullo.
Ya imagino que algunos pensarán que diré que soy orgulloso, pero no lo soy. Claro que tengo mi orgullo, todos lo tenemos. Llega un momento un momento en que nos volvemos completamente obstinados en hacer o no hacer algo, con un pie firme y casi siempre en un ultimo recurso, pues algunas veces es lo único que queda.
Mi orgullo, es, o mas bien, no es muy complicado que digamos. Y se basa en pedir. La situación es que, a pesar de lo mal que me encuentre, tiendo a jamás pedir ayuda. Esto anterior lo aplico en toda situación, ya sea física, mental, económicamente, etc., y trato de salir siempre adelante con el lema que me ha ayudado hasta la fecha: "keep walking".
A decir verdad, esto lo hago más que nada porque siento que cuando alguien realmente desea ayudar a otra persona, debe ser por voluntad propia y no por que alguien más pida que lo hagan. El deseo debe nacer de uno.
Esto es solamente mi sencilla opinión.
sábado, marzo 29, 2008
jueves, marzo 27, 2008
Cap. 2. Parte 2. Abo fuera
- Bienvenidos caballeros. Lo estabamos esperando. Maestro Radda, es un placer conocerlo, más desconozco a sus compañeros.
- El es Ark, mi discipulo, y el es Abo, un mercader que nos encontramos en el camino, aunque ignoró porque aun nos acompaña.
- Maestro Radda, eso fue muy descortés de su parte – responde Abo levantando su rostro hacia arriba y llevando su brazo a cubrirlo – Después de todos los favores que les he hecho.
- No hiciste nada – dice Ark.
- Pero...las canciones...si...las canciones inspiradoras que canté desde mi corazón por el camino antes de que llega~
- Solo fue una y muy mala – interrumpe Ark.
Abo permaneció callado y un leve silencio se creo por algunos segundos. El rostro de Abo se ve deprimido pero poco a poco toma aliento nuevamente.
- Tienes razón joven Ark, no he hecho nada aun que valga la pena. Realmente solo se vender y...solo eso.
- No, espera Abo, no es para tanto, solo bromea~
- Sin embargo – interrumpe Abo a Ark – prometo que en algo seré de ayuda, se los prometo. Quizá no hoy ni mañana pero llegará el día. Hasta entonces, que nuestros caminos se junten en otro lugar.
Abo levanta una bolsa que había dejado en el suelo al entrar para reposar y sale de la taberna. Ark trata de reaccionar y detenerlo pero Radda lo detiene, entonces Ark, Radda y Lucius ven como Abo se aleja silbando la canción con la que lo conocieron.
- ¿No era amigo suyo? – pregunta el anfitrión.
- Hasta este día era un conocido – responde Radda – pero como dijo el mismo, será en otra ocasión cuando nos veamos. Antes de eso quisiera terminar con este otro tema pendiente lo más rápido posible.
- De acuerdo, Maestro. Siganme por favor.
- El es Ark, mi discipulo, y el es Abo, un mercader que nos encontramos en el camino, aunque ignoró porque aun nos acompaña.
- Maestro Radda, eso fue muy descortés de su parte – responde Abo levantando su rostro hacia arriba y llevando su brazo a cubrirlo – Después de todos los favores que les he hecho.
- No hiciste nada – dice Ark.
- Pero...las canciones...si...las canciones inspiradoras que canté desde mi corazón por el camino antes de que llega~
- Solo fue una y muy mala – interrumpe Ark.
Abo permaneció callado y un leve silencio se creo por algunos segundos. El rostro de Abo se ve deprimido pero poco a poco toma aliento nuevamente.
- Tienes razón joven Ark, no he hecho nada aun que valga la pena. Realmente solo se vender y...solo eso.
- No, espera Abo, no es para tanto, solo bromea~
- Sin embargo – interrumpe Abo a Ark – prometo que en algo seré de ayuda, se los prometo. Quizá no hoy ni mañana pero llegará el día. Hasta entonces, que nuestros caminos se junten en otro lugar.
Abo levanta una bolsa que había dejado en el suelo al entrar para reposar y sale de la taberna. Ark trata de reaccionar y detenerlo pero Radda lo detiene, entonces Ark, Radda y Lucius ven como Abo se aleja silbando la canción con la que lo conocieron.
- ¿No era amigo suyo? – pregunta el anfitrión.
- Hasta este día era un conocido – responde Radda – pero como dijo el mismo, será en otra ocasión cuando nos veamos. Antes de eso quisiera terminar con este otro tema pendiente lo más rápido posible.
- De acuerdo, Maestro. Siganme por favor.
miércoles, marzo 26, 2008
Aun sigo aquí
Ya son 20 días.... y así no puede ser. Frustrado varías veces ya en mis intentos por liberar mi mente de la realidad. Dependiente de un trabajo agotador y algunas veces desanimador, siguiendo solamente con mi lema de "Keep walking". Debe haber una manera más sencilla de cambiar al mundo. Quizá yo soy el que complica las cosas al final.
Aprovecho una pausa para hacer la invitación de un amigo a todos aquellos que jueguen Lineage 2, para invitarlos al servidor L2highlands, para que conozcan las características que este servidor gratuito ofrece.
He pasado parte de mi tiempo libre que es relativamente poco, jugando Ragnarok y Heroes of Mana. Ambos necesitan tiempo; tiempo que no tengo aun. La siguiente parte del capítulo 2 sigue aun en mi libreta y espero, al fin, colocarla aquí el día de mañana. Hasta entonces a seguir sobreviviendo la rutina...
Aprovecho una pausa para hacer la invitación de un amigo a todos aquellos que jueguen Lineage 2, para invitarlos al servidor L2highlands, para que conozcan las características que este servidor gratuito ofrece.
He pasado parte de mi tiempo libre que es relativamente poco, jugando Ragnarok y Heroes of Mana. Ambos necesitan tiempo; tiempo que no tengo aun. La siguiente parte del capítulo 2 sigue aun en mi libreta y espero, al fin, colocarla aquí el día de mañana. Hasta entonces a seguir sobreviviendo la rutina...
jueves, marzo 06, 2008
Capítulo 2. Reminiscencias
Parte 1. La taberna
En las afueras de una ciudad cercana con extrañamente solo algunas luces visibles, dos sombras ya hacen ocultas en la oscuridad, dos personajes se mantienen pacientes entre la maleza, sin mover un solo músculo como pensando que su vida depende de ello, y quizá así lo es…
- ¿Estás despierto? – pregunta uno justo al voltear a su compañero.
- No – responde con tono sarcástico, provocando una leve risa de su compañero – ¿Realmente crees que podría quedarme dormido en una situación como está?
- Deberías aprender un poco de Fu. A el si no le hablabas por más de 5 minutos se queda dormido, este donde este y eso yo ya lo comprobé. Esa es una de las razones por la cual Fu no puede ir a ninguna misión solo.
- Ah, perfecto entonces, pero luego no me pidas que salve tu trasero – responde nuevamente con tono sarcástico el sujeto que se encuentra a la izquierda, provocando una silenciosa risa en su compañero.
- Tienes razón, no se que podría hacer sin ti – contesta su compañero siguiendo el sarcasmo pero a la vez burlándose un poco y ríe de nuevo pero guarda silencio de inmediato por algunos sonidos de ramas y movimiento entre arbustos y maleza que se escuchan cerca de ellos. Los dos levantan sus armas y entran en alerta completo.
Pasan algunos segundos que parecen para ellos minutos. Su transpiración aumenta y la desesperación comienza a aparecer en uno de ellos. Una luz aparece de golpe y...
- Radda. ¡Radda! ¡Maestro Radda! – grita Ark tratando hacer reaccionar a Radda de sus pensamientos, entonces entra a la taberna junto a los demás.
Radda vuelve en sí y camina hacia la entrada de la taberna donde los demás lo esperan.
- Mis disculpas – dice Radda mientras se acerca a los demás – este lugar me trae viejos recuerdos.
- ¿Qué clase de recuerdos? – pregunta Ark curioso de saber que colocó a Radda en ese estado.
- Solo recuerdos Ark, viejos recuerdos.
Ark queda inconforme con la respuesta pero decide no tocar el tema más y conocer aun más de la ciudad y lo que estaba por suceder. Al estar los cuatro en la entrada, Ark, Radda, Lucius y Abo, proceden a entrar a la taberna completamente. El lugar esta solitario. Algunas mesas y sillas mal acomodadas, luces que parpadean o no funcionan, restos de objetos variados, como si el lugar no hubiese sido limpiado en algún tiempo. Cinco personas ya hacen dentro. Dos de ellos sentados junto a la barra, platicando con el cantinero. Otro apartado de todo, bajo una luz tenue que apenas si mostraba su rostro en la oscuridad. La última persona se encontraba en otra mesa, más cercana a la puerta, pero al ver los visitantes se puso de pie y se dirigió hacia ellos.
En las afueras de una ciudad cercana con extrañamente solo algunas luces visibles, dos sombras ya hacen ocultas en la oscuridad, dos personajes se mantienen pacientes entre la maleza, sin mover un solo músculo como pensando que su vida depende de ello, y quizá así lo es…
- ¿Estás despierto? – pregunta uno justo al voltear a su compañero.
- No – responde con tono sarcástico, provocando una leve risa de su compañero – ¿Realmente crees que podría quedarme dormido en una situación como está?
- Deberías aprender un poco de Fu. A el si no le hablabas por más de 5 minutos se queda dormido, este donde este y eso yo ya lo comprobé. Esa es una de las razones por la cual Fu no puede ir a ninguna misión solo.
- Ah, perfecto entonces, pero luego no me pidas que salve tu trasero – responde nuevamente con tono sarcástico el sujeto que se encuentra a la izquierda, provocando una silenciosa risa en su compañero.
- Tienes razón, no se que podría hacer sin ti – contesta su compañero siguiendo el sarcasmo pero a la vez burlándose un poco y ríe de nuevo pero guarda silencio de inmediato por algunos sonidos de ramas y movimiento entre arbustos y maleza que se escuchan cerca de ellos. Los dos levantan sus armas y entran en alerta completo.
Pasan algunos segundos que parecen para ellos minutos. Su transpiración aumenta y la desesperación comienza a aparecer en uno de ellos. Una luz aparece de golpe y...
- Radda. ¡Radda! ¡Maestro Radda! – grita Ark tratando hacer reaccionar a Radda de sus pensamientos, entonces entra a la taberna junto a los demás.
Radda vuelve en sí y camina hacia la entrada de la taberna donde los demás lo esperan.
- Mis disculpas – dice Radda mientras se acerca a los demás – este lugar me trae viejos recuerdos.
- ¿Qué clase de recuerdos? – pregunta Ark curioso de saber que colocó a Radda en ese estado.
- Solo recuerdos Ark, viejos recuerdos.
Ark queda inconforme con la respuesta pero decide no tocar el tema más y conocer aun más de la ciudad y lo que estaba por suceder. Al estar los cuatro en la entrada, Ark, Radda, Lucius y Abo, proceden a entrar a la taberna completamente. El lugar esta solitario. Algunas mesas y sillas mal acomodadas, luces que parpadean o no funcionan, restos de objetos variados, como si el lugar no hubiese sido limpiado en algún tiempo. Cinco personas ya hacen dentro. Dos de ellos sentados junto a la barra, platicando con el cantinero. Otro apartado de todo, bajo una luz tenue que apenas si mostraba su rostro en la oscuridad. La última persona se encontraba en otra mesa, más cercana a la puerta, pero al ver los visitantes se puso de pie y se dirigió hacia ellos.
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