martes, septiembre 30, 2008

Plastilina

Antier fue una patrulla. Ayer fue un trailer. Hoy…hoy solo fue un “rega­ño” por no haber asistido al empaque. De cierta manera ya no me afectan de la misma forma estas faltas de atencion. La razon, puede ser varias cosas. El hecho de mi “liberacion”, la experiencia en el ambito laboral, mi reciente esta de animo “meh”. Ignoro que sea exactamente.

Aun faltan alrededor de 120 dias para que todo termine y empieze a la vez. Mucho que planear y hacer. Este estilo de vida y los recientes eventos laborales me han estado moldeando y han introducido muchas nuevas ideas en mi manera de pensar. Nada malo, ni nada que afecte mi comun forma de ser, pero que si cambian mi manera de ver las cosas.

Trato de pensar en algun ejemplo para explicar esto pero no se me ocurre nada que lo defina exactamente. Mi actitud en el trabajo se ha vuelto un poco “vengativa” por asi decirlo. La falta de apoyo por parte de la empresa me ha hecho actuar asi.

De una manera extraña me siento “mas viejo”.

domingo, septiembre 28, 2008

Meh

Así es señores, señoritas y demás personajes que lean estas palabras. Me encuentro en Jalisco de nuevo y aunque tengo varias ideas en mente esta ocasión, sigo aburriendome considerablemente.

Los mismo problemas de antes se hacen presentes, solo que ahora mi actitud es diferente, aunque no es mejor.

Aun faltan alrededor de 120 días, y se que pasaron rápido pero mi paciencia dice lo contrario. Supongo que me enfocaré un poco más en la escritura y el dibujo.

Compré un celular nuevo. Parece bueno. Es un Nokia 5300. Veamos su desempeño.

Hojas de una bitácora - Día 46

No lo crees hasta verlo con tus propios ojos. Rodeamos una serie de montañas, y en la última de ellas, justo al girar, una enorme pared de roca ya hacia en frente. Ves la cima a lo lejos, borrosa por la altura y por las nubes que chocan con ella.

El asombro aun no termina pues a la distancia se ven una lineas rojas, que hacen más anchas mientras bajan. Ríos de lava caen como cascadas desde la cima. Una vista hermosa que causaba un temor en lo profundo.

Esa noche permanecerá en mi cabeza toda la vida. Acampamos bajando la montaña, cerca de un gran precipicio que separaba las montañas de la gran pared. Por la mañana el grupo se separó en dos, ya que otros llevaban un camino diferente.

Nosotros, avanzamos hacia las cascadas de fuego. Por rumores, por curiosidad, por muchas cosas más pero que al final no lograba entender.

miércoles, septiembre 24, 2008

Mochila al hombro

De nuevo, tomo mi mochila y espero el autobus. El destino: San Gabriel, Jalisco. Es la tercera ocasión que voy a este lugar, quizá se tome la frase “la tercera es la vencida” y ya esta sea mi última temporada en este empresa y comenzar el año ya sea con otro trabajo o con algún proyecto de titulación.

Serán cuatro meses en el exilio y ¿como me siento al respecto? Veamos…

No tengo ganas de ir, voy a batallar mucho con muchisimas cosas, comida, ropa, horarios, cosas que hacer, etc.

Me gustaría ir a dar “la despedida” a la gente que conozco por aquellos lugares, ya que no me he dado la oportunidad de hacerlo como se debe.

También me agrada bastante la idea de vivir solo. Me ayuda a enfocarme un poco más en mi vida y en lo que espero hacer en ella.

En general, me siento como un enorme “meh”, y ya no quiero pensar en nada, solo ir, hacer lo que debo hacer y regresar para antes de darme cuenta.

Hasta ahorita este ha sido mi viaje más costoso: $800 maleta, $600 mochila, $500 chaqueta, $300 otras vestimentas y otros gastos, para un aproximado de $3,000 totales. No me pesan, y se que me serviran después.

lunes, septiembre 22, 2008

Cap. 1. Parte 5. Lo que somos

- No recuerdo que fuese día de reunión – dice Ark.

- No lo es – dice Ana.

- Entonces, ¿para qué llamarán a reunión en este momento? – pregunta Ark.

- Estoy segura que no serán buenas noticias – dice Ana.

Ark, Radda y Ana salen del taller y caminan hacia el centro del pueblo, al lugar donde se encuentra la campana que se utiliza para llamar a toda la gente del pueblo.

Poco a poco el círculo de piedra y concreto, donde se encuentran los dos pilares que sostienen la campana, comienza a rodearse de gente.

Dos personas vestidas de traje negro se encuentran en el centro, en la pequeña plataforma donde se coloca la persona que da las noticias, y alrededor de ellos una docena de soldados armados. Tan pronto como la gente deja de llegar, uno de los sujetos con traje, el más alto, saca un papel y comienza a leerlo con voz firme y clara.

- Gente de Goloro, ciudadanos de la República Industrial de Tarnak. Por órdenes directas del presidente en jefe, se ha declarado que el pueblo de Goloro participará a partir del día de hoy en el obligatorio apoyo económico hacia la república, con el fin de expandir el progreso y otros aspectos para proteger a la población. Estos apoyos se realizarán mensualmente o según sea requerido.

Al terminar de hablar, la gente comenzó a gritar y a quejarse por aquello a lo que habían sido sometidos. Los soldados presentaron armas y aplacaron el pequeño motín que comenzaba a formarse.

Radda bajo la cabeza tras escuchar lo anterior. Ana se percató de esto y se acercó a él.

- Amor, ¿pasa algo? – le pregunta Ana a Radda.

- ¿Sabes porqué están aquí? – dice Radda – De alguna manera se enteraron.

- Hiciste lo correcto, ambos sabíamos que esto podría ocurrir y ambos decidimos tomar el riesgo y que hacer si llegara a pasar – dice Ana.

- Realmente no quería que pasara – dice Radda – Quería que ese momento, ese día todo hubiera terminado.

Ark escucha la conversación entre Radda y Ana, y su curiosidad no le permite retenerse.

- ¿De qué hablan?

- Nada…demasiado importante, es una larga historia; después te la contaré Ark – dice Ana.

Los tres deciden regresar a la casa antes de que terminara la reunión. Mientras se alejan, Ark trata de encontrar a Meilin entre la gente pero no logra localizarla.

- Estaré en el taller, necesito preparar algunas cosas – dice Radda justo después de que los tres llegaran a la casa.

Ana y Ark ve como Radda se retira al taller.

- Ven Ark, acompáñame a la cocina – dice Ana.

Al llegar a la cocina, Ark toma asiento mientras que Ana comienza a preparar bebidas para los tres.

- Entonces, ¿qué es lo que está pasando? – Pregunta Ark - ¿Sucedió algo antes de que yo llegara?

Ana toma un poco de aliento antes de responder.

- En nuestro mundo existen tres fuerzas o poderes principales. Una de ellas, se basa en el metal y en la astucia del hombre para manipularlo. Su fuerza viene de las armas, al igual que sus reglas y el control de la gente que ya hace bajo esta fuerza – dice Ana, para luego acercarse a Ark y darle un vaso con un líquido verde transparente de agradable apariencia.

- Nosotros somos parte de ese grupo – dice Ark.

- Así es, y al principio las cosas iban bien, pero pocas cosas duran para siempre – dice Ana – Dame un minuto.

Ana salé de la cocina y se dirige al taller a entregarle la bebida a Radda, para luego regresar a la cocina rápidamente.

- Otra fuerza de gran importancia ya hace dentro de cada persona, pero que pocos llegan a conocer y aun más pocos llegan a dominar – dice Ana justo al llegar a la cocina – Es como…magia, algo difícil de explicar. Cuando tengas la oportunidad de verlo entenderás a que me refiero.

Ark toma el último sorbo de su bebida.

- La última fuerza y la más reciente es una mezcla de las dos anteriores, nacida del estudio de la segunda por medios de la primera. Muchos la conocen como alquimia, por mezclar metal con magia, y actualmente es considerado como algo falso para algunos, mientras que otros consideran que ha sido uno de los mejores logros de la historia.

- Solo había escuchado un poco de esto, ¿pero qué relación tiene esto con los sujetos de traje? – dice Ark.

- El humano por naturaleza es débil, y es fácilmente tentado por el poder. Esto ha causado una guerra que ya ha durado demasiado – dice Ana.

Radda entra a la cocina interrumpiendo la conversación. Carga consigo una mochila con una gran cantidad de objetos metálicos y otros extraños.

- Debo ir – dice Radda – Ya no puedo estar con los brazos cruzados y no hacer nada.

Radda y Ana se miran fijamente a los ojos, diciéndose el uno al otro todo aquello que solo se puede decir de esa manera. Ark los ve pero simplemente no logra comprender lo que sucede.

sábado, septiembre 20, 2008

Hojas de una Bitacora - Día 39

Un día antes de que abandonáramos la ciudad en ruinas, las cosas se complicarón. La gran cantidad de lluvia formó lagos de arenas movedizas que cubrían todo el norte, sur y esté de la ciudad, por lo que la única ruta de escape era por el oeste.

Tomamos esa ruta pero no erá la mejor. Todo el camino era zona montañosa y el camino estaba formado por piedras tan filosas como cuchillas.

Ya no eramos tres los viajeros. Un gran número de habitantes formó una caravana en la cual nos integramos por seguridad. Todo fué bien los primeros días.

No recuerdo exactamente cuando o porque sucedió, pero un día perdí el conocimiento.

Recuerdo despertar por momentos y ser atendido por algunas mujeres, después volvía a caer inconciente. Soñaba mucho en ese estado, y uno de esos sueños aun lo recuerdo a la perfección. La ví a ella. Aun estaba con vida, pero su vida no era más fácil que la mía.

Vi algunos lugares dentro de los sueños y tengo la rara sensación de que debo buscar esos lugares para dar con ellos.

Pregunté a la gente del grupo si conocían algún lugar y al parecer nos dirigiamos a uno de ellos: la cascada roja.

Hoy estoy completamente recuperado de mi enfermedad, pero mi ausencia parece haber sido eterna, ya que de las 57 personas que iniciaron el viaje, solo 32 seguiamos con vida. Jonatan y Gray aun me acompañaban, aunque en realidad, acompañaban a dos jovencitas de su edad. Ver como las protegen me dibuja una sonrisa en el rostro y me da fuerzas para seguir luchando.

martes, septiembre 16, 2008

Puente bajo lluvia

Algunos cambios, creo haberle dado un nombre a las crónicas que escribo sobre Terranigma, además de asignarle una pequeña pestaña personal, al igual que a Hojas de una bitácora. Creo será un poco más comodo de buscar. Además agregue una pequeña “sinópsis” de ambas historias, ya que muchas veces cuando alguien se entera que escribo, me pregunta de que tratan, y no siempre tengo la respuesta que quisiera dar. Todo esto lo coloqué en mi blog en Wordpress que es el siguiente: http://aslakaser.wordpress.com/

Ambos blogs tienen el mismo contenido, al menos el más actual.

He estado pensando últimamente en alguna manera de salir del país. De cierta manera me siento algo cansado, enfadado, como si no tuviera vida realmente, solo respirando, comiendo, durmiendo…

Siento en mi que, al vivir en otro lugar esto pueda cambiar; otra manera que también creo pueda cambiar esto es conseguir pareja. Cualquier manera la aceptaría rápido, o al menos eso creo, suele pasar que a la hora de la hora siempre está la duda presente.

Pronto regresaré a Jalisco, y donde unos problemas acaban otros comienzan. Esta vez regresaré sin vehículo, por lo que estos cuatro meses de exilio serán un infierno. Al menos ya se a que me voy a enfrentar.

Aun tengo algunas cosas por preparar, y solo tengo excasas 2 semanas para hacerlo. Me pregunto como avanzarán las cosas en esta ocasión.

Por cierto, creo que le daré una pequeña limpieza a la versión de Blogger, aunque no quisiera borrar mis viejos archivos.

Ambos sitios tienen el mismo contenido, ya será de preferencia de cada quien cual visitar.

viernes, septiembre 12, 2008

Cap. 1. Parte 4. Cambio de rutina

Cinco meses después.

Ark se encuentra en el taller, siguiendo con un trabajo pendiente de hace unos días. Se encuentra tan concentrado en su trabajo que no se percata de que Radda y Ana lo observan desde la puerta de conecta la casa con el taller.

- Ha aprendido mucho y en poco tiempo – dice Rada – Desde hace tiempo que no encontraba a alguien como él.

- Quizá sea cierto que…- dice Ana pero se detiene al mirar a Radda, completando aquello que diría con solo mirarlo a los ojos.

- No debemos sacar conclusiones, y aun si fuera así, es algo a lo que no le debemos dar importancia.

Ana asiente.

- Iré a preparar el desayuno – dice Ana – ¿Me acompañas?

- Estaré ahí en un momento, me quedaré a revisar su trabajo un poco más.

Radda entra al taller y comienza a trabajar en sus proyectos personales, es entonces cuando Ark se da cuenta de que Radda se encuentra ahí. Evitando hacer perder la concentración el uno del otro, evitan hablarse.

- !A desayunar! – grita Ana desde la cocina.

Ambos dejan sus herramientas tras escuchar a Ana y luego se miran el uno al otro, esperando el primer movimiento. Dan el primer paso casi al mismo tiempo, igual pasa con el segundo, y luego se vuelve una carrera por llegar primero a la cocina. El principal obstáculo es la puerta y quien cruce primero tendría más posibilidades de llegar primero.

Radda toma una ligera ventaja que dura poco, la edad y peso no le permiten moverse al mismo ritmo que el joven Ark, por lo que este llega primero.

Después del desayuno, Ark y Radda regresaron al taller. Para variar, ese día fue algo silencioso en el taller, los golpes entre el metal de las herramientas y el material habían sido reemplazados por otras actividades que requerían más detalle y cuidado.

Una hora mas tarde alguien llamo a la puerta. Ana fue a ver quien era el visitante, aunque al parecer ya sabia de quien se trataba.

- Buenos días, Meilin – dice Ana justo después de abrir la puerta.

Una jovencita ya hacia en la entrada. De cabello café, con una larga cola de caballo sujetada por un gran moño. Porta un pantalón que llega a sus tobillos, una camisa y un pequeño chaleco sobre esta. Sus ropas estaban un poco gastadas, y sumado a su joven rostro le daban un aspecto único que era fácil de distinguir, como una pequeña niña a la que no le molestaría ensuciarse para divertirse.

- Buenos dias señorita Ana – responde Meilin y luego muestra una sonrisa.

- Gracias por decirme señorita, Meilin, pero creo que ese titulo ya no es para mi.

- Claro que si lo es, señorita Ana, aun es joven y hermosa.

Ana solo sonríe.

- ¿Se encuentran Ark y el maestro Radda? Me gustaría ver a Ark.

- Claro, ambos se encuentran en el taller. Pasa, sabes que estas en tu casa.

Meilin entra a la casa y llega al taller. Radda la ve al llegar, pero antes de que este pueda decir algo, Meilin le pide que no haga ruido; Meilin se coloca detrás de Ark, quien se encuentra de nuevo concentrado en su trabajo.

- !Aaaaaaark! – grita Meilin detrás de Ark, quien pierde el control de lo que hacia por la reacción y provoca que se rompa aquello con lo que trabajaba.

- !Meilin! !¿Cuantas veces tengo que decirte que no hagas eso?! – grita Ark molesto por lo que Meilin le había provocado hacer.

Meilin solo le muestra su lengua a Ark en muestra de burla y luego se ríe. Ark sale del taller y Meilin lo sigue.

- ¿Que quieres Meilin? Ya arruinaste el trabajo de toda la mañana.

- No es para tanto, yo te ayudo a reconstruirlo.

Ambos siguen hasta llegar a la cocina donde Ark se detiene a tomar un poco de agua.

- En serio Meilin, ¿que quieres?

- Ya lo olvidaste, ¿verdad?

- ¿Eh? ¿Olvidar que?

- Mañana es mi cumpleaños, pero ese mismo día saldré temprano con mis padres a visitar familiares en Layn, de ahí tomaremos un ferry, por lo que estare lejos de Goloro por varios meses.

Ark permanece callado, avergonzado por no recordar todo lo que Meilin le acababa de decir.

- No te preocupes, ya sabia que lo olvidarias y por eso vine a recordartelo.

- Lo siento, Meilin, no era mi intencion olvidarlo.

- Ya te dije que no te preocupes, pero como castigo tendras que conseguir el mejor regalo para cuando regrese.

- Bien, tienes un trato – dice Ark, pensando ya que podria ser.

- Debo irme, mi madre me pidio que la ayudara – dice Meilin mientras se aleja de Ark y se acerca a la entrada de la casa – Nos vemos mas tarde maestro Radda y señorita Ana!

Meilin sale de la casa corriendo, Ark ve como se aleja y luego mira su vaso con agua para ver un borroso reflejo de su rostro. Termina de beber el agua y se devuelve al taller a seguir con su trabajo, pero el sonido de la campana del pueblo lo detiene justo a la entrada del taller, donde se encuentran Radda y Ana.

domingo, septiembre 07, 2008

Hojas de una Bitacora - Día 27

Cinco largos días antes de poder recuperar mi bitácora.

Pasaron muchas cosas para recordar. Poco después de que llegamos finalmente a la ciudad, fuimos asaltados mientras buscábamos un lugar para alojarnos. Después de la muerte del viejo este fue el segundo golpe al ánimo de Jonatan y Gray, pero aun así siguieron.

La ciudad no es lo que esperaba. La imaginaba con una gran cantidad de "verde", pero era poco en realidad y estrictamente vigilado. Continuas tormentas de arena habían estado esculpiendo la ciudad a su antojo a lo largo de los años.

Ignorando el aspecto de la ciudad y la pérdida de la mayoría de nuestros bienes, continué buscando un lugar para alojarnos. No tuve suerte, así que tuvimos que tomar el riesgo de descansar en una zona desprotegida.

Ese día dejé a los dos jóvenes tratando de "construir" una pequeña fortaleza con restos y materiales que estaban alrededor, tratando de distraerlos de los recientes eventos. Me dirigí a las zonas con mayor cantidad de gente, preguntando por ella pero nadie la había visto. Ya con poca esperanza decidí regresar con Jonatan y Gray.

Los siguientes dos días exploramos toda la ciudad, conociendo y esperando encontrar a nuestros asaltantes. Pero fue en vano.

Dormir y comer aquí ha sido otro problema. Cada dos o tres horas cambiábamos turnos para vigilar. Nos alimentábamos de insectos, roedores y algunos reptiles. Toda la vida los hemos comido por lo que el sabor es conocido, pero ese no era el problema, el problema era que no podíamos encontrarlos.

El tercer día todo empeoró. Una tormenta tipo monsón asotó la ciudad con fuerza. Después de unas seis horas de lluvia me di cuenta de la mala ubicación de la ciudad. Su terreno hundido y las áreas que rodeaban la ciudad formaban un pequeño plato, así que todo comenzó a inundarse rápidamente.

El final llegó cuando uno de los edificios más grandes colapso. Decenas de personas murieron en ese momento. Horas después dejo de llover y el nivel del agua comenzó a bajar.

Hoy por la mañana salimos a revisar. Los cadáveres de los asaltantes se encontraban entre los restos, y poco a poco encontramos nuestras pertenencias.

La ciudad tiene más gente que el poblado anterior, pero está más muerta también. La gente de aquí vive...no, sobrevive sin esperanza de nada.

Espero que la situación se calme para irme de este lugar. Aun ignoro si Jonatan y Gray me seguirán acompañando.

jueves, septiembre 04, 2008

Para ellas

Ya hace un rato que no hablo de mi, y ya hace rato que he estado guardandome un tema, del que no estoy seguro aun si deba hablar, pero solo retrasaría lo inevitable. Muchas cosas se me han ocurrido cada vez que lo recuerdo, pero donde unas quedan otras desaparecen.

Nuestra raza tiene dos generos (quiza fuera de este planeta se encuentre más generos, algo largo de explicar así que lo omitiré). Hombre y mujer. Es en este momento que me surge la pregunta: ¿qué fué primero, el hombre o la mujer? El hombre según la religión, ¿pero basándose en la evolución?

Si, somos criaturas fascinantes y a la vez repugnantes. Supongo que eso nos hace "especiales", pero tampoco hablará de ello. En este momento hablo de algo que quiza nunca llegue a comprender: las mujeres. Creo que ya me están marcando como machista y me disculpo por ello, pero es todo lo contrario.

En mi vida he encontrado muchisimas mujeres, unas llegaron a ser conocidas, otras compañeras, y algunas pocas grandes amigas (aunque hay incrédulos que me dicen que la amistad entre el hombre y la mujer no existe). No es sino hasta estos días cuando aprendí a entenderlas, o al menos tratar. Debo decir que nunca he llegado a tener el privilegio de formar un compromiso con alguna muchacha, pero me hubiera encantado y aun lo deseo. La diferencia en aquel tiempo es que, en realidad no sabía que era un compromiso o no me llamaba la atención. Si buscaba tener aquello que se conoce como "noviazgo", pero la pena fué una gran barrera para mi.

También debo decir, que he tenido la suerte de conocer a mujeres muy especiales, con las que he compartido un poco de mi vida, a cambio de la suya, manteniendo la esperanza en el corazón cuando se está en momentos difíciles y no hay nadie que nos apoye. La distancia suele ser un problema a considerar.

Las mujeres pueden hacer prácticamente de todo, y aunque se escucha bien, puede terminar mal. Algunas mujeres tienden a rebajarse al mismo nivel de los hombres, y no digo que seamos malos, pero hay quienes cometen errores que en ocasiones son imitados.

Una mujer tiene mucha influencia sobre el hombre, al menos lo tiene sobre mi. El apoyo que una mujer de a un hombre es increible muchas veces, más si hay relación. Es capaz de darle una fortaleza infinita, incluso es capaz de hacer al hombre que haga honor a la palabra "hombre". Supongo que es cierta la frase "Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer".

Es cierto, me baso en ideales y principios de lealtad, honor y muchos valores más, ¿pero que hay con ello? Me gusta pensar de esa manera y así lo seguiré haciendo.

Al igual que el hombre da honor a su palabra, la mujer debe hacer lo mismo. Para llegar a ser una gran mujer...no se que se necesita, no me pregunten, cada una debe aprenderlo por si misma, aunque se que cuando me encuentre con una me daré cuenta. Ya lo he hecho, ya he encontrado mujeres así, con un gran espíritu que me llena de esperanza pues, en la vida, realmente yo deseo un gran mujer a mi lado y se que las hay. Claro, trabajaré de la misma manera para no decepcionarla.

Quizá antes no pensaba esto, pero madurar me ha enseñado a saber que es lo que quiero. Espero paciente solamente a que me toque el día de estar a lado de una gran mujer, para recorrer el aun largo camino de mi vida, luchando con ella y por ella, aunque deba gastar la vida en el intento.

martes, septiembre 02, 2008

Hojas de una Bitacora - Día 22

Toda muerte es triste generalmente. Muchos deseariamos resolver "la vida" de otra manera pero comprendemos que esa sera la última elección.

El día después de que encontramos la carretera, nos encontramos con un viejo vagabundo. Era una persona increiblemente agradable. Tan sabio, paciente, gentil, considerad, y muchas otras palabras que lo describen y que algunos siquiera conocen.

Nos platicó de todos sus viajes, de como había sido su vida y, a pesar de su edad, el sueño de su vida. Él deseaba reconstruir su pueblo, pero se vió forzado a viajar para conseguir semillas y otros materiales para que su lugar de origen revivierá. Nos contó que su esposa lo esperaba en casa y que debía volver con todo.

Viaje tras viaje llevaba un poco de la gran lista que llevaba consigo, y ya estaba por terminarla.

Curiosamente su siguiente parada era la ciudad a la que nos dirigiamos, así que nuestra suerte cambio ya que el viejo explorador conocía la ruta.

El siguiente día fuimos atrapados por una tormenta de arena, y aprendimos a formar un refugio por la gran habilidad de nuestro viejo compañero.

Cuando la tormenta calmó me dió las últimas instrucciones y me dijó:

"Toma el papel. Encuentrala. Regresa a mi origen y dile que la amo."

Esas fueron las últimas palabras del viejo. Al principio no entendí pero ya me ha quedado todo claro.

Mañana llegamos a la ciudad, con nuevas metas, la mirada en alto y llenos de esperanza.